¿Qué puede afectar la fertilidad femenina cuando todos los exámenes salen normales?

causas ocultas de infertilidad femenina

Hay mujeres que, tras meses intentando quedar embarazadas, acuden a consulta en busca de respuestas. Se hacen los estudios recomendados, se revisan hormonas, ecografías, reserva ovárica… y los resultados son normales. Sin embargo, el embarazo no llega. Esta situación, más común de lo que parece, puede generar frustración, dudas y un sentimiento de estar frente a algo que no se logra entender ni controlar.

La fertilidad no depende de un único factor, sino de la interacción de múltiples sistemas: endocrino, reproductivo, inmunológico, emocional y hasta relacional. Cuando todos los exámenes salen bien, pero no se logra el embarazo, no se trata de una ausencia de causa, sino de una causa que aún no se ha identificado. Lo invisible no es inexistente.

Desde una visión integral, entender la fertilidad implica mirar más allá de los valores en una hoja de laboratorio. Significa explorar cómo funciona el cuerpo en conjunto, cómo se relaciona con el entorno y cómo vive la mujer este deseo de ser madre.

¿Por qué pueden fallar los intentos de embarazo si todo parece estar bien?

Muchos de los estudios que se solicitan en una primera fase de evaluación de fertilidad (como perfil hormonal, ecografías, espermograma, histerosalpingografía, entre otros) pueden mostrar resultados “normales” dentro de los rangos establecidos. Pero eso no siempre significa que todo esté bien.

Algunos factores que podrían estar afectando la fertilidad no se identifican en esas pruebas básicas o iniciales. Por ejemplo:

  • Calidad del óvulo o del espermatozoide a nivel genético: No todos los análisis estándar detectan alteraciones en el ADN del gameto. Se necesita un estudio más especializado como la fragmentación del ADN espermático.
  • Alteraciones en la receptividad endometrial: Aunque el útero se vea bien en una ecografía, eso no garantiza que esté receptivo en el momento preciso para la implantación. Se requieren estudios más específicos como el test ERA (Endometrial Receptivity Analysis).
  • Factores inmunológicos: Hay reacciones inmunológicas que podrían estar interfiriendo con la implantación o con la viabilidad del embrión, y estas no se incluyen en exámenes de rutina.
  • Alimentación e inflamación de bajo grado: Una dieta baja en proteínas o con exceso de ultraprocesados puede influir en la calidad ovárica, incluso sin que haya un diagnóstico evidente en exámenes tradicionales.
  • Estrés crónico o disfunciones tiroideas subclínicas: A veces los valores hormonales están “dentro del rango”, pero hay disfunciones leves que influyen en la fertilidad sin ser marcadamente anormales.
  • Compatibilidad genética entre la pareja: Hay casos poco frecuentes donde la combinación genética de ambos padres puede dificultar el desarrollo embrionario, aunque cada uno esté sano individualmente.

Por eso desde Fertivida se insiste tanto en la mirada integral y personalizada. Ya que, se trata de entender cómo está funcionando todo el sistema reproductivo de esa persona o esa pareja, en conjunto.

Importancia de un abordaje integral en salud reproductiva

La medicina reproductiva ha avanzado significativamente en herramientas diagnósticas y tratamientos. Por eso, cuando hay sospecha de una causa no visible, se hace necesario un abordaje diferente, que incluya otros especialistas y otras formas de entender el proceso.

Un enfoque integral contempla no solo la función de los ovarios o el útero, sino también el estado emocional, la historia clínica completa, el entorno social, la relación de pareja y el momento vital que está atravesando la mujer. A veces, es en esos aspectos donde se encuentra la clave para abrir nuevas posibilidades.

Aunque los resultados médicos estén dentro de los rangos normales, cada persona es única y su camino hacia la maternidad también lo es. Hay factores que no siempre se identifican con facilidad y  que pueden influir silenciosamente en la capacidad reproductiva.

Por eso, más allá de lo que dicen los exámenes, un abordaje integral y personalizado es fundamental para encontrar respuestas más precisas y proponer caminos viables. Cuando se mira la salud reproductiva desde distintas dimensiones, se abren nuevas posibilidades para comprender lo que está ocurriendo y tomar decisiones con mayor claridad.En Fertivida, acompañamos a mujeres que se encuentran en esta etapa de incertidumbre. Con un equipo comprometido y una visión integral de la salud reproductiva, buscamos comprender lo que aún no se ha dicho en cifras, para abrir caminos posibles hacia la maternidad, sin prisas ni presiones, pero con todo el respaldo médico y emocional que este proceso merece.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio